Con el alegato de cierre a cargo del fiscal del caso Marcelo Jara, concluyó un juicio para definir la responsabilidad de dos hermanos en cuatro hechos de estafa. Los hombres, C.G.E y N.E, están acusados, con distintos grados de responsabilidad y participación, de haber realizado maniobras para simular ventas de vehículos que, desde un primer momento, nunca pensaron entregar a los eventuales compradores.

El juicio se desarrolló en una jornada y bajo la modalidad presencial, con las partes y la jueza de garantías a cargo de dirigir el proceso en la sala de audiencias de la Oficina Judicial.

La sentencia se conocerá el próximo martes y, ante una eventual declaración de responsabilidad, se pasará a la instancia de discutir la pena a cumplir. El fiscal Jara afirmó que esa es la pretensión de la fiscalía y aclaró que, en ese caso, como ambos acusados cuentan con antecedentes condenatorios, pedirá una condena de cumplimiento efectivo.

En el juicio, el representante del Ministerio Público Fiscal describió cuatro hechos en los que, con distintos niveles de participación, los hermanos en conjunto o de manera individual, desplegaron una serie de maniobras tendientes a engañar a los eventuales compradores. En todos los casos, los procesos comenzaron con publicaciones de distintos vehículos en redes sociales, se pidió el pago de una suma parcial o total y luego, por distintas circunstancias, los bienes no fueron entregados ni el dinero devuelto.

El primer hecho, explicó Jara al momento de detallar la teoría de la fiscalía, ocurrió en mayo de 2018. El primer contacto fue a partir de una publicación de un vehículo en redes sociales. Indicó que se generó confianza en el comprador al permitir probar el vehículo y, tras el pago de parte de este último de la suma de 35 mil pesos, nunca se entregó el automóvil. En este caso, según indicó el fiscal, participaron ambos acusados.

 Jara atribuyó el segundo y el tercer hecho sólo a N.E. Uno de ellos ocurrió en julio de 2018. Bajo la misma metodología, la víctima entregó 115 mil pesos, de los cuales logró recuperar una gran parte, por lo que el perjuicio concluyó en 14 mil pesos. El otro caso se desarrolló en abril de 2018 y el perjuicio a la víctima fue de 140 mil pesos.

Finalmente, el cuarto hecho se atribuyó sólo a  C.G.E, con un perjuicio a la víctima por 96.647 pesos.

Los hechos descriptos encuadran, en el caso de N.E, en el delito de estafas reiteradas, tres hechos, en dos casos como autor y en uno de ellos como coautor, en concurso real; mientras que C.G.E fue acusado como autor penalmente responsable por el delito de estafas reiteradas, dos hechos, uno como coautor y otro como autor (artículos 45, 56 y 172 del Código Penal).

(gentileza)