La película de suspenso que dura más de hora y media en Netflix, relata sobre un detective que busca a un adolescente perdido, pero descubre una presencia maligna que se oculta en las grietas de su propio hogar disfuncional.

Además, para poder darle una esencia más terrorífica, la película estadounidense Te veo, incorpora en su guión un hábito delictivo que es conocido como phrogging, que en inglés su pronunciación es frogging, palabra que refiere a rana (frog). 

Netflix: Te veo, la película tendencia en la plataforma 

“Te veo” es capaz de lograr tensión absoluta  en cada escena y logra que los televidentes lleguen a realizar una descargada de adrenalina. Por otra parte, los giros que ofrece la película logra que no se pueda encancillar solo en un género. 

El film narra sobre un caso de un nene de 10 años, conocido por lo vecinos como buen chico, que desaparece en las afueras del pueblo. Al parecer, el suceso se encuentra conectado a una tragedia del pasado, que provocó la muerte de varios menores de la ciudad. 

Los principales policías del pueblo, Greg y su compañero Spitzky (Gregory Allan Williams), son los encargados de recolectar toda evidencia que los lleve al sospechoso. La clave del misterio será una cuchilla verde que se encuentró junto a todas las víctimas. 

Aunque estos crímenes parezcan ser algo complementario, cada pista recogida, hallazgo presentado y conjetura nos acercarán a una perturbadora verdad: el autor está más cerca de lo que se piensa.

¿Qué es el phrogging? 

El phrogging trata de que haya personas habitando en una casa pero que los dueños del hogar no sepan de su existencia. En Estados Unidos se da esta práctica de que hay personas que ingresan a vivir a una vivienda habitada sin permiso y pasan unos días escondidos y luego se van. 

Por su parte, la escritora estadounidense especializada en bienes raíces, Laura Agadoni explicó en un artículo de Millonacres y replicó lo mismo en el sitio mexicano Animal que las personas que realizan el phrogging, van saltando de casa en casa, ya sea viviendo en el sótano o en los conductos de ventilación esperando no ser encontrados por las personas que habitan la vivienda.

Por lo general, se trata de viviendas de lujo, muy espaciosas, en lugares alejados o que no tienen una permanencia constante.

(gentileza)