La División de Bioingeniería de Laboratorios Craveri creó su propia startup que se llama B.I.F.E. (Bioingeniería en la Fabricación de Elaborados) y que desarrolla carne mediante el uso de técnicas de cultivo.

La llamada “agricultura celular” surge de la intersección entre las ciencias de la salud y la alimentación, tomando las herramientas y conocimientos de la primera para su aplicación en la segunda.

Todo esto se apoya sobre la idea de generar y aportar soluciones a la compleja situación de falta de alimentos para las poblaciones futuras y la elaboración de productos alimenticios que no sumen degradación medioambiental ni sacrificio animal.

Hace unos días entrevisté a Laura Correa, Directora del área de Bioingeniería de Laboratorios Craveri, quién está a cargo de B.I.F.E. y le pregunté sobre la carne cultivada.

“Del animal lo que más nos nutre es el músculo, la idea es tomar del músculo del animal para reproducirlo in vitro y todo lo que reproduzcamos lo consumamos. De esta manera estaremos haciendo que el proceso de alimentación sea mucho más eficiente con un costo medioambiental muchísimo más bajo”, cuenta Laura.

BIFE es un semillero de proyectos, hace un par de años que trabajan persiguiendo este objetivo.

“Las muestras las toman del tejido de un animal vivo, que no será sacrificado. De ese tejido toman un pedacito del tamaño de una pastilla tic tac y de ahí células del músculo con la idea de multiplicarlas. Las células van perdiendo poder para reproducirse porque se fusionan entre ellas para crear fibras que nos permitan soportar el movimiento. Lo que BIFE busca es multiplicarlas”, manifiesta Laura Correa.

Uno de los mayores desafíos de esta investigación es lograr la escala requerida para agilizar el proceso productivo. Culturalmente y a nivel consumo la carne convencional se mantendrá y logrará convivir con esta versión.

Desde diciembre pasado un restaurante de Singapur elabora carne cultivada de pollo y su carta ofrece nuggets sin matar un solo animal. El restaurante 1880 de Singapur tiene un menú en el cual podes consumir cuatro platos elaborados con carne sintética de pollo.

Eat Just es otra startup que elabora carne cultivada, por el momento se mueven en centros de fabricación en Singapur y el norte de California, y están habilitados solo para vender en Singapur y apuntan a Estados Unidos y Europa occidental.

Tiempo atrás lanzaron varios productos no animales, incluido Just Egg, elaborado con porotos mung y mayonesa vegana. La tendencia hacia los sustitutos de la carne y las proteínas vegetales, ya creciente en Estados Unidos, también se está afianzando en Asia.

Una de las características de la carne cultivada es que no deja de ser una alternativa saludable con ventajas a nivel nutricional y cuidando la salud, entre ellas, se destaca la notoria reducción de la incidencia de enfermedades de origen animal utilizando estrictas reglas de control de calidad, imposibles de aplicar a la producción de ganado tradicional.

Por otro lado, la agricultura celular cuenta con la posibilidad de controlar la cantidad de grasa que contiene la carne convirtiéndolo en un producto alimenticio magro y sano que brinda todos los beneficios de la proteína animal. En este mismo sentido, no es necesario cultivar las partes no comestibles como hueso, el sistema nervioso, sistema respiratorio y sistema digestivo evitando desperdicio alguno.

En referencia al medio ambiente, la agricultura celular es considerablemente más eficiente dado que disminuye el uso de energía, la extensión de tierra requerida y el agua que el ganado tradicional necesita. Así, el desarrollo de carne cultivada en laboratorio se convierte en una opción viable que promete satisfacer la demanda de la población de manera sustentable y accesible.

La carne cultivada no está modificada genéticamente, sino que es producto de la multiplicación in vitro de las mismas células que producen la carne en el animal. El objetivo es imitar el nicho ambiental in vivo para crear un músculo comparable al tejido nativo. Así, obtenemos un sustituto de la producción de carne tradicional con amplias ventajas en el proceso productivo y en materia nutricional.

La División de Bioingeniería de Laboratorios Craveri es, actualmente, la única planta Elaboradora de Productos Celulares tipo II (EPC II) habilitada por el INCUCAI para realizar preparaciones celulares que requieran de un grado importante de manipulación.

bife

Fuente: La Mañana Neuquén

(gentileza)